Recalculando…

Con el paso de las horas uno le va dando el valor real que tiene para la selección de Uruguay la victoria ante Venezuela en la primaveral noche del 6 de octubre en el Centenario. 

La euforia de los goles, la calidez de las tribunas al entonar el Himno Nacional y las burlas al joven Peñaranda tras su yerro ante el arco desguarnecido de un Uruguay confundido en el inicio, no permitieron, naturalmente, darle a este triunfo celeste el valor que tiene en si mismo y en concepción general de la Clasificatoria.

No fue solamente un 3 a 0, fue el tercer 3 a 0 en la primera rueda de la competición, jugando como local. No fue una victoria más, fue una victoria ante Venezuela jugando como locales, luego de 16 años y a una selección que nos había tomado el punto y hasta se animó a sacarnos de la Copa América 2016.

No fueron solamente 3 puntos, fueron los 3 puntos que nos permitieron terminar la primera rueda de la Eliminatorias en la cima de la clasificación, con 19 unidades, por primera vez desde que la competición se disputa en este absurdo sistema donde se hace viajar a los jugadores casi una vez por mes durante 2 años desde distintos destinos, muchas veces privándolos de vacaciones o concentraciones con sus clubes; pero esto será para otro capítulo.

Esta victoria se saboreó de una forma muy especial por los jugadores, la prensa y la hinchada celeste. Es que el partido no comenzó bien, Lodeiro se reivindicó con el público y Edi rompió la red dos veces con sutiles apariciones del mejor Carlos Sánchez y el «europeo» Suárez.

Entonces, cuando pasan esas cosas uno grita, celebra y se regocija, en fin, festeja. Sin embargo y como más arriba intentábamos desarrollar sin querer irnos del objetivo final de esta columna, Uruguay no ganó un partido más.

Siempre, siempre fuimos de utilizar la calculadora. Muchas veces porque la necesitábamos, otras de mañosos nomas, pero los deditos parecen ir solos en busca de las teclas numeradas del 0 al 9 en las que muchas veces solían diluirse los sueños de 3 millones. Entonces, tenemos que mantener la lógica, mentira que hay que tirarlas o meterlas en el cajón!

Siempre, siempre tenemos que recurrir a tal fabuloso recurso que hoy nos puede dar una alegría. Es que con el correr de las horas, ya sin que la pasión se apodere enteramente de nuestro corazón, podemos razonar ciertas cosas. Por una lado que el martes es una fecha clave, en la que se enfrentan casi todos los de arriba con casi todos los de abajo, de esta forma es posible que la tabla se parta definitivamente y que 5 o a lo sumo 6 selecciones encaren la segunda vuelta por 4 lugares y medio.

Por otro lado, el martes en la dura Barranquilla, Uruguay puede como poco quedar segundo en la tabla, jamás tercero. Es que la diferencia de + 14 le otorga a la celeste casi un punto más, prácticamente indescontable para selección alguna.

Pero lo último que nuestra querida calculadora quiere contarnos es que teniendo hoy 19 puntos, somos los únicos que dependemos solamente de nosotros para conseguir un lugar en Rusia durante este mismo 2016. Si, si, Uruguay puede clasificar al mundial en noviembre en Santiago de Chile. Claro, para eso debe sumar los 9 difíciles puntos que deberá afrontar este martes en Colombia, el 10 de noviembre en Montevideo ante Ecuador y el 15 del mismo mes en el estadio Nacional, donde aún quedan sombras de aquel juego por Copa América donde Jara se aprovechó de un sensible Cavani.

Esto no pretende convertirse en ningún tipo de presión para la Selección, por el contrario, se propone mostrar a todo crítico donde nos ha puesto este grupo de jugadores. Pero sobre todas las cosas pretende demostrar cuan importante fue la victoria ante Venezuela el pasado jueves en el Centenario.

Entonces y como siempre recalculando, pero esta vez con una sonrisa…

Vamos Uruguay!!