Enzo Francescoli “El Príncipe Millonario”


Nacido en la ciudad de Montevideo el 12 de Noviembre de 1961, actualmente cuenta con 55 años, y ha sido uno de los más destacados futbolistas que ha dado nuestro país.

Debutó en el club del Prado, Montevideo Wanderers en el año 1980, donde empezó a demostrar con su flaca figura y 1.81 mts de altura la explosión desde tres cuartos de cancha y llegada al gol, con un estilo por demás elegante, motivo que llevó a que lo denominaran “El Príncipe”.

Buenas actuaciones en el ámbito local como en Copas Libertadores llevaron a que fuera citado a la Selección Mayor (ya había participado en la Juvenil, teniendo destacada actuación y consiguiendo el título de Campeón Sudamericano en 1981)j como así también a que los “ojos” de River Plate Argentino se depositaran en él, a partir de ahí el legado del “Principe” daría su comienzo. En los albinegros de Wanderers jugó una totalidad de 74 partidos anotando 20 goles.

El año 1983 fue el que diera comienzo su “principado” en el club de la “Banda Roja”, pero no fue todo color de rosas, ya que el inicio fue por demás polémico, ya que si no fuera por una modalidad que se había cambiado poco tiempo atrás, River Plate pudo haber descendido esa misma temporada, así también se le cuestionaba porque no jugaba en River Plate como lo hacía en la selección celeste (hecho que se daría a la inversa años posteriores).

En 1984 comenzó a torcer la historia y Francescolí empezaba a demostrar porque habían pago U$S 300.000 por hacerse de sus servicios, fue goleador del Torneo Local, llegando a la final del Campeonato Nacional, cayendo ante Ferro Carril Oeste.

Al fin el título de Campeón llegó para el torneo de 1985-1986, siendo nuevamente el goleador del certamen con 25 anotaciones.
En esta primera etapa en el club “millonario”, jugó 113 encuentros anotando 68 goles.

Los ojos del viejo continente ya se habían posado en el uruguayo, fue así que para después de la Copa Mundial de México 1986 emigraría al equipo Racing Matra de Paris (Francia), pero dejando el mensaje claro que algún día volvería al club que ya era de sus amores (pese que en nuestro país es hincha del Club Atlético Peñarol).

En el equipo parisino no consiguió ningún título, disputó 93 partidos y llegó a los 32 goles, a su vez fue destacado como el Mejor Jugador del año 1987, estos méritos,  más personales que grupales llevaron a que el bi-campeón Olimpique de la ciudad de Marsella quisiera hacerse de Francescoli y así fue en el año 1989, donde jugó hasta 1990.
Con el equipo “Marsellés” logró el título de liga de 1989-1990, disputando 40 encuentros anotando 11 goles.
Independientemente al poco tiempo que estuvo en el Olimpique, llevó a que fuera el ídolo de nada menos Zidadine Zidane, llevando a éste llamarle Enzo a uno de sus hijos.

Para después del Mundial de Italia de 1990, fue parte de un “éxodo oriental” al fútbol italiano, el equipo del Cagliari fue el destino, donde ocuparía uno de los tres puestos de extranjeros junto a sus compatriotas José Herrera y Daniel Fonseca.

En el equipo de Cerdeña, llegó al centenar de partidos con 22 anotaciones, su participación fue hasta 1993 donde lo esperaba uno de los equipos de Turín, el Torino, donde tampoco fue de gran destaque, en 33 partidos y 5 goles.

Y la promesa con el equipo de River Plate se estaba por cumplir, llegamos al año 1994 y decidió volver a Sudamérica y más precisamente a “su equipo”.

Lo sembrado en los últimos años de su etapa anterior en el equipo argentino continuaría dando sus frutos en esta segunda, y de qué forma.
En el ámbito local, desde el vamos ya se coronaría campeón, Apertura 1994, sumando posteriormente el  Apertura 1996, Clausura 1997, Apertura 1997.

En lo internacional lo que quedaría en la máxima historia “Millonaria” fue le Copa Libertadores del Año 1996, ganándole la final al América de Cali (0-1 y 2-0), torneo que le había sido esquivo 10 años antes ya que se había concretado su pase al fútbol francés y que era “Su Sueño por cumplir”.

Cayó en la final por la Copa Intercontinental en Japón ante la Juventus de Del Piero y compañía por 1 a 0.

Pero ese traspié no impidió que al año siguiente (ese River Plate, que estaba bajo la conducción desde el banco por Ramón Ángel Díaz y dentro de la cancha por “El Enzo”) lograra el título de Campeón de la Súper Copa Sudamericana, superando en las finales al San Pablo de Brasil.

En esta segunda etapa en River Plate, jugó 123 partidos anotando 69 goles.

La despedida estaba cerca y fue así que dijo adiós al fútbol en el equipo que dejó su sello máximo y que es uno de los más grandes ídolos a lo largo de su rica historia.

Con la camiseta color cielo, logró tres títulos de Campeón de América (1983, 1987 y 1995), disputó los Mundiales de México 1986 y 1990, no teniendo buena participación, quedando eliminados en ambos casos, en los octavos de final. Disputó 73 encuentros anotando 17 goles.