El día del «Matador»

Cavani merecía ser el «héroe» de la noche 

La cálida noche del veinticuatro de julio de 2019, no fue una más para Uruguay y mucho menos para Edinson Cavani.

Si analizamos la previa del partido, nos daremos cuenta de que se trataba de un juego más por fase de grupos de Copa América, lo cual no genera, habitualmente, ningún sentir eufórico ni parecido. Sin embargo este partido de fútbol podría cambiar el destino de Uruguay y Chile en la Copa de Brasil, o no. Es que quien ganase el grupo, se mediría con Perú que venía de perder cinco a cero frente al local, mientras que el que perdiese sería rival del poderoso Colombia, clasificado a cuartos de final con puntaje perfecto, nueve puntos de nueve posibles.

No obstante, todos los nativos en este humilde y pequeño país al sur de Sudamérica, sabíamos que desde el veinticuatro de junio de 2015, el duelo entre uruguayos y trasandinos había cambiado el rumbo. Es que en aquella gélida noche en el estadio Nacional de Santiago, Gonzalo Jara violó, lo que en la jerga de este magnífico deporte se llama, «códigos futboleros». Aquella noche, Jara hizo salir a Cavani de su estado natural, no solamente con una agresión física degradante, sino con palabras detestables que tenían que ver con una delicada situación familiar que Edi vivía en ese momento.

Dos capítulos se sucedieron entre aquel nefasto partido, desde lo humano, claro, y el de anoche. Los chilenos vinieron a Montevideo en noviembre del mismo 2015 y se fueron 0 – 3 abajo en el partido donde Cavani y Jara parecieron hacer las paces, mientras el impresentable Sampaoli, en aquel momento entrenador rojo, generó un clima de hostilidad con el mismo Edi y Godín. Un año más tarde fuimos de nuevo a Santiago por eliminatorias y perdimos 3 a 1 donde Edi anotó el gol uruguayo mientras Jara fue titular en «La Roja».

Entonces llegó el veinticuatro de junio de 2019, exactamente cuatro años después del insuceso conocido como «el dedo de Jara». Los juegos solo podían compararse por corresponder a Copa América, ya que después no tendrían demasiados puntos de contacto. Es decir, aquel fue por cuartos de final, este por la serie; a este equipo de Chile lo dirige Reinaldo Rueda, un verdadero caballero, y en lo previo ya no había resquemores dentro del campo, más allá de los trasladados desde la tribuna y sus hinchas.

En la mañana de este lunes, con Sebastián Carreño, director de Viernes Comunicación, empresa argentina que realiza los diseños para mis redes sociales e imagen, decidimos destacar a Cavani como figura previa al partido de Río de Janeiro. En la placa en cuestión nos propusimos trasladar en números la carrera de Edi con la camiseta celeste. Es que todos los uruguayos deseábamos en nuestro foro más íntimo, que Uruguay venciera a Chile, y que el salteño fuera figura, a los efectos de que Maracaná volviera a rendirse a los pies de «la celeste» y Jara a los del delantero más famoso de Francia. Así fue entonces que salimos a la cancha y le dedicamos a Edi: «El día del matador»

De lo demás, que por cierto fue lo más importante, se encargó el mismísimo Cavani. Ver como los chicos brasileños miraban su figura, en el túnel, momentos antes de salir al campo de juego, se convirtió en un fuerte indicador de la admiración que este futbolista genera, ya no solamente entre sus propios, sino también entre los extraños. Verlo correr sobre el mítico Maracaná con su desgaste de siempre, su solidaridad inigualable a la hora de esforzarse para recuperar balones en defensa y su humildad para marcar en área local, casi la misma cantidad de veces que lo marcan a él en la rival, provocó en los de afuera un contagio, por demás superlativo, de lo que pasaba dentro del campo.

Pero… ni el más laureado guionista de Hollywood hubiese escrito el desenlace de este partido. En el minuto 70′ un hincha, presumiblemente argentino, dado que llevaba una bandera celeste y blanca en la que se leía «Kun», se metió al campo de juego y fue bajado con un patadón por Gonzalo Jara. Atónito, supongo, el árbitro no reaccionó ante tal barbaridad del zaguero chileno ni ante la desairada protesta de Suárez, en una incidencia donde debió expulsar al trasandino sin mediar palabra. Otra vez Jara protagonista de un Uruguay – Chile, pero no precisamente por aspectos deportivos. De hecho, terminó siendo responsable de la derrota de su equipo. Minuto 81′, Uruguay jugó balón por derecha, Josema recuperó un rebote, Bentancur comenzó a danzar sobre el campo, tocó con Giovanni, este con Nández, el de Boca devolvió, Gio arriesgó con Bentancur de nuevo, Rodrigo le dio rápido, de primera, zurda y tres dedos para Suárez, Luis pareció enredarse, giró y cambió el sentido de la jugada para Jonathan Rodríguez y el ex mirasol, enganchó y lo vio a Cavani entre la línea del área grande y la chica, le puso un centro bárbaro para que Edi sacudiera su melena y pusiera la pelota, de cabeza, entre el guante diestro de Arias, arquero chileno, y su vertical del mismo lado para que ella se besara con la red ante la mirada de un Jara que perdió la marca en momento clave del partido.

Así, Uruguay venció a Chile, ganó el grupo C y «eligió» a Perú, para alegría de todos los compatriotas, en «El día del matador»