Diego Poyet: Conocé su historia de vida

Laura Benedetto, uruguaya, que actualmente radica en Nueva York, nos acercó este material a Embajadores del Gol, divulgado por el diario Independent sobre la vida de Diego Poyet, plagada de lucha, viajes y complicaciones; pero que el fútbol le ha dado su recompensa

Por Laura Benedetto:

Nacido en Zaragoza, España, hijo de padres uruguayos, Diego llegó a Inglaterra a los dos años de edad cuando Gus fue contratado por el Chelsea en 1997.  Es centrocampista, que ha capitaneado a las selecciones de Inglaterra Sub 16 y Sub 17 . En su casa, en Kent,  habla nada más que español con sus padres y el resto del tiempo como todo adolescente que se ha criado en Londres, lo hace en inglés.

Es un joven educado, modesto. Diego Poyet es un buen ejemplo de una nueva y diversa generación de jóvenes británicos que han crecido aquí, hijos de padres que se trasladaron a este país desde el extranjero.  Sólo tiene uno que mirar los nombres de juveniles de la FA para ver que el fútbol de élite es uno de los primeros aspectos de la vida moderna para reflejar este cambio.

“Me considero un inglés, y un futbolista con estilo de este país, aunque siempre se habla español en casa”, dice Diego. “Fui a un torneo en Francia con la Sub 16 inglesa. El primer partido que jugamos fue precisamente contra Uruguay, y cuando le dije a mi papá esto y que yo era el capitán, me comentó: ‘Tengo que estar ahí” y así fue.

“Al principio los muchachos uruguayos no se dieron cuenta de la conexión pero después del partido reconocieron a mi papá y empezaron a hablarme en español. Me dijeron que era raro como todo el partido yo hablaba inglés con mis compañeros de equipo”.

“La gente siempre me pregunta si me considero inglés, y si… yo me considero inglés. He vivido aquí toda mi vida, aparte de los dos años en España cuando yo era muy joven y un año en Uruguay. Todos mis amigos son de acá.

“Todavía puedo jugar por Uruguay. Nací en España. Tengo pasaporte uruguayo. He jugado para Inglaterra y fue un gran momento. Ahora, ya no estoy involucrado en el actual plantel de la Sub 19. Pero si se me dan la oportunidad, entonces tendría que aprovecharla”.

Su debut en el Charlton se produjo en la tercera ronda de la FA Cup con una victoria sobre Oxford United en enero y también jugó contra el Sheffield Wednesday en la quinta ronda.

De niño comenzó a jugar en la liga los domingos para Ascot United y a los nueve años se había ido con su familia a Montevideo cuando Gus se retiró de jugar en 2004. Los Poyet regresaron cuando a Gus le ofrecieron un trabajo en Swindon Town como asistente de gerente de Dennis Sabio.  Así, Diego regresó decidido a unirse a una academia probando en su club más cercano, el Charlton, y desde entonces a jugado allí.

“Ahora que he empezado a jugar en el primer equipo la gente me compara con mi padre, pero se dan cuenta de que no nos parecemos en nada (por la posición)”, dice. “Que mi padre sea Gus tiene grandes ventajas y desventajas, pero a mi no me molesta en lo absoluto ya que me gusta aprender de su conocimiento”.

“Siempre he dicho que no me gustaría jugar y tener a mi padre como técnico. Había rumores de pases al Sunderland, pero por el momento no hay nada concreto y prefiero hacerlo por mí mismo”.

Por parte de Gus, nunca hubo influencia para que su hijo fuera futbolista, tanto así que Diego jugó un tiempo al rugby en su adolescencia. Él y su hermano pasaron muchas horas felices en el campo de entrenamiento del Leeds United, cuando Gus trabajó allí con Wise, practicando con su padre en la tarde, y el vínculo se mantiene igual de cerca al de esos días a pesar de que ahora no se ven mucho.

“Como jugador, papá fue más ofensivo, mientras que yo estoy feliz de plantarme adelante de la defensa, jugando de cuatro”, afirma Diego.  “Pero cuando nos sentamos en casa a  ver un partido en la televisión, mi papa me hace que mire atentamente los encuentros. Él hace que me concentre en un solo jugador. Me dice: “Mirá a tal jugador en tu posición, estudialo, evalualo y tratá de copiarlo. Él quiere que yo vea y aprenda y que no sólo me siente a ver el juego”.

“Antes, el principal jugador de referencia en mi puesto era Paul Scholes y yo le preguntaba a papá:  “¿Parece que le sobre el tiempo?” Y papá me decía, “mira cómo se detiene a veces, cuando el juego está en movimiento y el mismo se da los espacios”, o Xabi Alonso del Real Madrid, “mirá lo que hizo con la pelota”.

Hace dos años Diego tubo un problema de salud importante cuando después de un partido de la Copa FA Juvenil en  Old Trafford tuvo apendicitis. La primera operación salió mal y él fue trasladado de vuelta al hospital para otra cirugía. Así bajó 13 kilos de peso y perdió seis meses en su desarrollo futbolístico y esto podría haberle hecho terminar con sus esperanzas de una carrera profesional.

Hubo momentos en que Gus se pasaba la noche en un catre, en la habitación de Diego, en Londres, para después salir corriendo a Brighton, donde dirigía. El cirujano había advertido que quizás había riesgo de que Diego podría necesitar la amputación de parte de su intestino…, pero finalmente dicha cirugía fue considerada innecesaria. Al verano siguiente  su padre entrenó con él todos los días para ayudar a Diego paulatinamente recuperar la fuerza para volver a jugar.

Cabe recordar que Diego Poyet fue electo este domingo 04 de abril como el Mejor Jugador del Charlton en la temporada 2013/2014.