Atlético Tucumán jugó a la ruleta rusa

Foto: AP

Un duelo de Copa Libertadores que por poco no terminó en tragedia

Un viaje de última hora a la altura de Quito, chárter sin papeles, embajador haciendo presiones, viaje en bus a 130 km/h, tv haciendo un reality show con un cronómetro y periodista haciendo gestiones de intermediario… ¿Algo más? ¡Sí! Denuncia de un presidente de no poder decidir si jugaba o no teniendo el amparo del reglamento por orden expresa de Paraguay y por si fuera poco; un partido de Copa Libertadores con un equipo jugando con la indumentaria de su selección, que está disputando el Sudamericano Sub 20. Todo dado para una tragedia y partido con situaciones que ni en el amateurismo se ve.

Este martes, El Nacional y Atlético Tucumán debían jugar su encuentro de vuelta por la segunda fase de la Copa Libertadores a las 19:15 horas locales, sin embargo, a falta de 2 horas para arrancar el encuentro, se conocía la noticia de que el equipo argentino aún no había podido salir de Guayaquil a Quito debido a un problema con su vuelo alquilado de la empresa chilena Aerovías DAP.

Inmediantamente, la cadena Fox Sports comenzó con la cobertura de los hechos. En la transmisión, el comisario del partido, Javier Quintana declaró: “A las 15 horas, me contacté con la delegación de Atlético Tucumán y me llamó la atención lo que me dijeron, que habían planificado su viaje para las 15:30 horas, a sabiendas de que el encuentro estaba pactado para las 19:15”.

¿Qué dice el reglamento de la Copa Libertadores de América 2017 en su artículo 29, inciso 1: “El club visitante deberá garantizar la llegada de su delegación a la ciudad sede del partido, por lo menos 24 horas antes del compromiso programado”. Si hubiese cumplido con esa parte del reglamento, cualquier inconveniente se podría haber resuelto con antelación.

Algunos alzaron la voz y dijeron… “Bueno, pero todos los que tienen que jugar en la altura llegan sobre la hora”, es verdad, eso sucede tanto con equipos, como con las selecciones. ¿Es lo correcto? No, pero como nunca pasó nada lo hacían… Hasta que pasó.

Si un equipo no se presenta en tiempo y forma al escenario, ¿que agrega el reglamento? Que se esperará 45 minutos más de la hora pactada y si un club no se presenta, el que sí lo hizo, puede solicitar que se le de el partido por ganado. Esto fue confirmado por el comisario enviado por la Conmebol, Javier Quintana.

Ahí comenzó el reality show: ¿Llegarán a tiempo? ¿Se jugará el partido? ¿Serán rigurosos? Si se sabe que Atlético Tucumán va en camino, ¿por qué no esperar más tiempo? Y un cronómetro que se disparó en retroceso desde los 45 minutos hasta llegar a 0.

Minutos más tarde, Eduardo Favaro, técnico de El Nacional fue categórico: “Hablamos con la dirigencia y esperaremos los 45 minutos que estipula el reglamento. Lamento mucho lo que le pasó a Atlético Tucumán, pero nosotros llegamos 3 días antes allá. Hay muchas cosas en juego”. Esto fue confirmado por el presidente, Tito Manjarrez: “Solamente vamos a esperar los 45′ que dice el reglamento”.

Acto seguido, aparece en discusión el embajador de la República Argentina en Ecuador, Luis Juez, localizado por el programa Central FOX, quien estaba ayudando a la delegación tucumana para que el viaje fuera custodiado y se hiciera más rápido. “Sería una locura que no entendieran que esto es un imponderable. Espero que dejen jugar a Atlético porque sus jugadores tenían una ilusión bárbara”, afirmó.

Pero sus “pedidos” fueron más allá de lo ético, al pedir que El Nacional no aplicara el reglamento: “El fútbol se juega once contra once y sería un acto de cobardía que los dirigentes de El Nacional no acepten la prórroga y apliquen el reglamento”, y agregó: “Vamos a 130 km/h”. Una locura ir a esa velocidad con un bus repleto y una delegación desesperada por llegar cuanto antes.

Continuando, confirmó las versiones que ya circulaban de que el chárter contratado no tenía sus documentos en regla: “El avión tenía menos papeles que el cartonero Báez”, declaró Juez.

La Dirección General de Aviación Civil de Ecuador sacó un comunicado en su página web, afirmando que el chárter chileno no cumplía con la regulación aeronáutica ecuatoriana.

Una ruleta rusa, no se aprendió nada de la tragedia del 28 de noviembre de 2016, donde el vuelo que trasladaba a Chapecoense para disputar la final de la Copa Sudamericana ante Atlético Nacional, cobró la vida de 71 personas.

Para finalizar, le pidió a los periodistas que le consiguieran el contacto del presidente de El Nacional, porque no había podido hablar con él, que solamente lo había podido hacer con un “coronel no se tal” y que por favor los esperaran.

Un rato después, cuando se sabía que Atlético Tucumán no llegaría a las 20 horas locales, dentro de los 45 minutos de prórroga reglamentarios, el presidente de El Nacional, Tito Manjarrez, declaró en la radio ecuatoriana Super K-800, que no pudieron hacer uso del mismo porque desde Asunción exigieron la disputa del partido:  “El comisario del partido Quintana nos dice que la orden viene desde Paraguay y por lo tanto nos toca jugar”. Todo dicho. Un equipo que, con un reglamento que lo ampara, no puede decidir si juega o no, por órdenes de la Conmebol.

El Código Disciplinario de la Conmebol en sus artículos 45 inciso 1 y artículo 23, dice claramente que el encuentro podía suspenderse:

En lo deportivo, el partido arrancó a las 20:42 horas locales, con un arquero Luchetti jugando con la camiseta del club y sus compañeros con la indumentaria de la Selección Argentina Sub 20, que actualmente se encuentra en Quito disputando el Sudamericano. ¿Resultado? Atlético Tucumán se quedó con la clasificación a la tercera fase al vencer por 0-1.

¿Qué pudo suceder en la previa? ¡Una tragedia! Contratar un chárter que no tenía los papeles en regla y viajar en bus a 130 km/h, es muestra de una irresponsabilidad gigante. No se aprendió nada… El negocio importa. La vida de los deportistas es un boleto.